Acerca del purismo en fotografía

Una revisión al desacuerdo permanente entre defensores y retractores

La fotografía tiene distintas funciones y cada contexto de funcionamiento obedece a su propia lógica y persigue cosas diferentes, como por ejemplo una fotografía documental, una fotografía de peritaje policial, una fotografía científica, una fotografía experimental o una fotografía de boda.

Si alguien se dedica por la razón que sea a hacer fotografía psicodélica o experimental, probablemente el purismo no sería lo más importante en su obra, sin embargo, para alguien que haga fotografía documental o de registro si sea un aspecto fundamental e incuestionable, además dentro de este contexto, implícitamente también se mezcle con temas éticos y morales, tanto personales como del contexto o del medio en donde funcionará la imagen. Evidentemente esto ya es algo que da para otro análisis más profundo y que inclusive podría ir más allá de la fotografía. Cada medio formal o informal, de una u otra manera tiene sus propias reglas y complejidades, la fotografía publicitaria por ejemplo exige un trabajo de pre y postproducción bastante compleja versus la fotografía forense, que exige aspectos que están totalmente alejados de lo estético, ambas especialidades requieren diferentes enfoques y de cierto modo manejan sus propios lenguajes.

Constantemente nos vemos envueltos en debates acerca del purismo en fotografía entre defensores y detractores y que usualmente se transforma en un campo de batalla, sin que se llegue a algún consenso, sólo en divisiones y polaridades habitualmente inútiles. En lo personal siempre he visto más sano mantenerse en un punto medio respecto al tema (y a cualquier tema), en la zona gris siempre se puede deambular y mirar en ambas direcciones con mayor claridad, a modo de obtener diferentes perspectivas. Si estamos polarizados de uno u otro lado difícilmente podremos comprender las motivaciones y las ideas de la otra persona. Tal vez sería bueno pensar en que no tendría por qué molestarnos la libertad del otro, después de todo somos libres de hacer lo que queramos nuestras fotografías.

Desconocimiento

Sin ánimo de herir a nadie y respetando las decisiones personales de cada quien, me parece que al menos en términos generales, mucho de lo que se se dice y se cuestiona, sobre todo en nuestra era de redes sociales viene del desconocimiento de la historia de la fotografía. Ésta nace inicialmente como un desafío científico, no nació de un fotógrafo en particular, y de una manera imprevista, en una segunda instancia se transformó en un fenómeno social que logró popularizarse y penetrar prácticamente en todos los ámbitos de la sociedad, y esto no fue únicamente para un uso personal y estético, sino también para su utilización como un instrumento mercantil y político.

Al ser básicamente un producto de un proceso químico manipulado en laboratorios especializados, desde sus inicios la fotografía (por la razón que fuese) fue manipulada en los laboratorios. La fotografía, a pesar de los avances tecnológicos no ha cambiado mucho. Aún nos enfrentamos a falencias técnicas por así decirlo o a problemáticas que la técnica en sí nos plantea, como por ejemplo su incapacidad para capturar la gama de luminosidad total de una escena en una sola captura o ciertos aspectos del color. Cabe aclarar aquí que la fotografía en blanco y negro hoy no es más que una romantización de la fotografía «clásica» antigua, ya que en la antigüedad la ausencia de color era una carencia y obedecía a una limitación técnica y constituía un enorme reto para los fotógrafos en su época. El color era una necesidad y la mayoría de quienes vivieron esa transición se cambiaron de inmediato, ya que el medio lo exigía y lo necesitaba. Aquí es dónde comienzan a brillar publicaciones editoriales emblemáticas como las Revistas Life o National Geographic, ésta última más que conocida, por su aporte a la difusión de investigaciones históricas y científicas en donde la imagen siempre ha sido parte fundamental de su existencia.

Muhammad Ali Jumps, Chicago, 1966

En la fotografía del salto de Muhammad Ali de Thomas Hoepker, cortesía de Magnum Photos, en la primera imagen se muestran las indicaciones técnicas indicadas para su revelado y si vemos la segunda imagen, la imagen final, es posible advertir que se pidió homogeneizar la luz de los diferentes planos, el cielo, el fondo de los edificios y la superficie desde donde se produce el salto, reducir su contraste y por otra parte incrementar y potenciar luces, sombras y contraste para potenciar al personaje central y de cierto modo separarlo del fondo.

Mohamed Ali de Magnum Photo
Mohamed Ali de Magnum Photos

En el articulo Back to the Lab de Magnum Photo, se cuenta que cinco nuevas impresiones de cuarto oscuro entran a su colección, entre ellas imágenes de Thomas Hoepker, Inge Morath, Leonard Freed, Burt Glinn y Larry Towell, con marcas y anotaciones del maestro impresor Pablo Inirio, quien es considerado como el maestro del cuarto oscuro de la agencia Magnum y por Larry Towell un fotógrafo conocido por sus trabajos acerca de conflictos políticos.

Dicho esto y tomando en cuenta la temprana manipulación de imágenes en los laboratorios, el color llegó 45 años después de la primera fotografía. El primer fotomontaje oficialmente reconocido por la historia fue hace 167 años, 135 años antes de la creación de Adobe Photoshop y 33 años después del primer registro fotográfico. Y la primera fusión de negativos para obtener una gama dinámica total se realizó hace 175 años. Por lo que si nos enfocamos en los comentarios generalmente despectivos habituales sobre la manipulación, retoque y postproducción podemos entrever ese total desconocimiento de lo que siempre, desde el año cero, se ha hecho en fotografía y que sólo hoy, con el «acceso a la información» se ha convertido en algo reprochable y llevado incluso a un nivel moral y éticamente cuestionable.

Lo cierto es que el mayor porcentaje de las herramientas que se utilizan en los softwares de revelado y postproducción están basadas y han sido heredadas de los sistemas que se utilizaban (y aún se utilizan) en los laboratorios de revelado análogo. Tal vez lo único que hoy podríamos decir que es algo realmente nuevo en fotografía son las nuevas herramientas virtuales que están apareciendo vinculadas a la inteligencia artificial.

Los términos manipulación y postproducción son términos contemporáneos, antes sólo se hablaba de revelado y esto lo incluía todo, sin que ello fuese un problema ni un cuasi delito. Con la aparición de lo digital, la masificación de las redes sociales y el enorme acceso a la información paradogicamente se generó ese campo de batalla. Me hace mucho más sentido, más simple y más sano hablarlo simplemente con en término de revelado. Finalmente cada uno de nosotros es dueño de su hacer y cada tipo de fotografía y su función determinará el camino a seguir, sin que exista una necesidad de encadenarse a reglas, normativas y barreras imaginarias.

Por Freddy Briones Parra