Un error en la matrix

Desde sus inicios, la aparente precisión de la fotografía llevó a instalar la idea de que la cámara era una especie de testigo imparcial, una máquina precisa e incuestionable, incapaz de mentir.

Desde sus inicios, la aparente precisión de la fotografía llevó a instalar la idea de que la cámara era una especie de testigo imparcial, una máquina precisa e incuestionable, incapaz de mentir.

No existe una única manera de capturar fotografías, ni de ajustar los parámetros de una cámara. Las decisiones más bien corresponden a una elección personal...